EDUCACIÓN COMO PROCESO SOCIAL
EDUCACIÓN COMO PROCESO SOCIAL
En la década de los
años 60 y 70 del siglo pasado,
surgen preguntas que carecían de respuesta satisfactorias con las metodologías
empleadas en la investigaciones sociales, la proliferación de una sociedad con
características de oprimidos social y económicamente, despiertan el interés por
encontrar la razón de unas aptitudes de constante depresión, la psicología social se vuelca a abrir paso por este fenómeno que
es muy acentuado en América latina, es dirigida fundamentalmente a buscar
estrategias para la transformación de la sociedad .
Ese nuevo modo
buscaba producir un modelo alternativo, para el desarrollo y fortalecimiento de las sociedades, mediante
la educación, quedando asentado que la
educación es un fenómeno social, es donde nace la investigación acción
participativa, que es la unión entre la teoría y la práctica, buscando
conceptos explicativos, descriptivos para la construcción teórica a partir de la acción y reflexión. Proporcionando
un enfoque holístico de la educación. La educación popular de Paulo Freire, que enfoca una visión que
distingue al individuo oprimido como sujeto capaz de ser generador de cambio,
asumiendo la educación como una práctica de libertad estas teoría y la
experiencia de Freire contribuyeron a la educación desde una perspectiva
crítica.
De la política en Freire fueron dando pistas hacia un
trayecto formativo que comienza con la lectura crítica de la realidad social de
las injusticias generadas por el sistema mundo capitalista y del papel
reproductor del orden social que juega el sistema escolar. Escenarios
socio-históricos en que se enmarca la educación. El trabajo de Freire aporta significativamente al desarrollo de una
corriente pedagógica que razona la influencia de la pedagogía en la sociedad, y
que sostiene que carece de sentido separar lo individual de lo social. Este
autor postula que, tanto el conjunto de condiciones sociales que enmarcan la
educación, como las condiciones educativas que provee la sociedad, son temas de
la pedagogía.
Una educación
impartida en un marco que preste atención educativa a los problemas humanos y
sociales, permite la transformación de sus miembros y les otorga las
herramientas para que potencien su desarrollo cultural y, en consecuencia, se produzca
su integración social. De esta manera, la necesidad de educar a todos los
miembros de la sociedad conforme a su capacidad, encuentra sustento en los
lineamientos que proponen la pedagogía social, dado su marcado carácter autor
reflexivo. Lo anterior nos sirve de contexto, para expresar la urgencia de
dinamizar los procesos de participación, en consideración de las necesidades e
intereses configurados en la sociedad, reflexionando acerca de las condiciones
históricas y sociales en las que se enmarca.
Las principales
nociones propuestas por Pierre Bourdieu,
en torno del capital cultural y el poder simbólico en el campo de la educación,
como proceso social, bajo una óptica de la teoría
del poder Simbólico propuesto por Bordiú, nos manda a analizar ¿que está llegando a la sociedad?
como pensamiento educativo a través de los medios de comunicación, que en ocasiones
contribuyen al fortalecimiento de la educación, no obstante en la mayoría de
casos el simbolismo de autoridad de inducir el conocimiento en una sola línea
de pensamiento filosófico destruye la
creatividad, y en ocasiones no la deja nacer ya los sistemas educativos son controlados por
una sola visión en nombre del progreso.
De esta manera, y sin
desconocer el carácter normativo del discurso educativo oficial, el discurso
pedagógico desde el cual el pedagogo plantea su interacción, puede entorpecer o
fortalecer, su eficaz desempeño en la tarea de transmitir en los sujetos, el conjunto de valores sociales que la colectividad
demanda, como la justicia, la libertad, la responsabilidad, la ayuda mutua, la
solidaridad y la disciplina. Así, una
pedagogía centrada en lo social, se ocupará de estudiar tanto grupos
humanos como hábitos sociales del individuo, por lo que prestar atención
educativa a sus problemas, persigue facilitar el progreso del hombre como “ser
social” y lo que aquello implica: desarrollar tanto su máximo potencial
personal, como su conducta social.
CONSTRUCIÓN DE LA CULTURA: En
la transmisión de la cultura, juega un
papel muy importante la forma en que transmitimos los legados, utilizando el
lenguaje como el vínculo exclusivo de esa información explicativa que viaja de
generación a generación, las condiciones de los actos de habla en el discurso,
relativos a contextos pragmáticos, son usualmente formuladas en términos de
deseos, preferencias, conocimiento, creencias o evaluaciones de los hablantes y
escuchantes (hearers). Estas condiciones son abstracciones de la situación
comunicativa: como los hablantes y escuchantes van planeando, ejecutando,
entendiendo, guardando en la memoria, aceptando y en general, cambiando su
parecer respecto a los actos de habla. Sin embargo, los actos de habla requieren
de un modelo que dé cuenta de las maneras en que los usuarios individuales del
lenguaje manejan los actos de habla en un contexto social (Van Dijk 1981).
Obviamente, las
palabras y oraciones declaradas son una parte integral del discurso, pero el
discurso no se encuentra en sí mismo sólo en el conjunto de palabras y
oraciones expresadas en el texto y el habla. Como empíricamente hablando, el
significado del discurso es una estructura cognitiva, hace sentido incluir en
el concepto de discurso no sólo elementos observables verbales y no verbales, o
interacciones sociales y actos de habla, sino también las representaciones
cognitivas y estrategias involucradas durante la producción o comprensión del discurso (Van Dijk 1989).
Es decir, en el proceso educativo la manera como nos expresamos proporciona el engranaje para los mecanismos
de modelaje de actitudes.
La zona de desarrollo próximo (ZDP)
es uno de los aportes más importantes del psicólogo Lev Semionovich Vigotsky, quien es el fundador del enfoque histórico
cultural. Este enfoque surgió en Rusia a comienzos del siglo XX en el momento
en que el país estaba inmerso en la construcción
de un proyecto social sin antecedentes en la historia de la humanidad. Las
ciencias de la educación han asumido algunos de los postulados del enfoque
histórico-cultural, principalmente de sus leyes sobre el desarrollo psíquico y
del papel de la enseñanza. Ello se manifiesta en muchas de las teorías sobre la
educación y la pedagogía. Por ejemplo, se opina que para que el proceso de
enseñanza-aprendizaje (PEA) sea desarrollador y promueva el cambio educativo es
necesario basarse en el soporte teórico del enfoque histórico-cultural y sobre
todo en el de ZDP.
En consideración a
estas posturas científicas la
construcción sustentable de una cultura de respeto, tolerancia ,pacifica,
protagónica y liberadora hay factores que considerar: Utilizar discursos
cónsonos con los principios de convivencia y respeto no solo del ámbito
educativo si no en los lideres que manejan y utilizan los medios de comunicación,
es un andamiaje holístico para
educar a la sociedades, es decir la educación es la herramienta que transformas
las sociedades, pero necesario examinar ¿dónde
está desbalanceado el proceso? .
Para Habermas, la acción
comunicativa es toda acción social que está orientada al entendimiento. Si la
acción no es social y está orientada al éxito, se trata de una acción
instrumental. La acción comunicativa actúa sobre todas las funciones del
lenguaje, su objetivo es el entendimiento e influye sobre los tres mundos
(físico, intersubjetivo y objetivo-colectivo). Esto explica lo significativo la
importancia que yace en los
profesionales de la pedagogía, en una Latinoamérica que está llena de violencia
social, pobreza, corrupción, ¿Dónde
hemos fallado? ¿Dónde está el sueño
de Simón Rodríguez?. La sustentabilidad del progreso humano con respecto al
valor de la vida y la convivencia social, deberían ser el norte de los
currículos de Latinoamérica, y no utópias ideas filosóficas que están generando
fracturas en la sociedades.
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